El incidente del ahora famoso Criptolocker Ransomware que obligó, por ejemplo, a gigantes empresariales globales como FedEx o Telefónica, ordenar a sus empleados a apagar sus ordenadores y macharse a casa; y a volver al bolígrafo y papel, y cancelar las cirugías en el Servicio Nacional de Salud británico, impone una seria reflexión.
FUENTE: El Mundo
