La norma, que entró en vigor el pasado 9 de marzo, exige valorar criterios sociales y medioambientales y los costes del ciclo de vida. Además, elimina el concepto de oferta más económica a la hora de elegir a un proveedor.
La norma, que entró en vigor el pasado 9 de marzo, exige valorar criterios sociales y medioambientales y los costes del ciclo de vida. Además, elimina el concepto de oferta más económica a la hora de elegir a un proveedor.