La seguridad en los cajeros automáticos normalmente está asociada a medidas de protección frente a intentos de robos físicos o a estafas.
Sin embargo, en España ya se ha dado la voz de alerta sobre varios casos de rotura de seguridad a distancia a manos de cibercriminales.
En concreto, se han reportado varios casos de ‘jackpotting’, un tipo de ataque que convierte los cajeros en ‘fuentes de billetes’. Los hackers normalmente utilizan hasta cuatro tipos de ataques diferentes para robar dinero de un cajero y, de momento, poco freno se le puede poner.
Los hackers son conscientes de cuáles son los puntos débiles de estas máquinas, y utilizan todas sus herramientas para superarlos, según explica Check Point, empresa especializada en ciberseguridad a nivel mundial, en un estudio. El sistema operativo es uno de ellos, ya que por lo general los cajeros sueln utilizar versiones antiguas que están totalmente desprotegidas frente al malware actual.
