La seguridad de la información digital se ha convertido en una prioridad total para las empresas, instituciones e incluso particulares que utilizan internet como entorno de funcionamiento.

Como apuntábamos anteriormente, en los albores del boom digital los usuarios de la red no estaban al tanto de los ataques que los hackers podían perpetrar contra sus estructuras informáticas. Fue en 1988 cuando el primer malware contagioso se propagó por la red provocando daños en una décima parte de los equipos informáticos. Bajo el nombre de Gusano de Morris, aquel malware despertó las alarmas de los internautas y, en especial, de la Association for Computing Machinery, que decidió fundar el ahora famoso Computer Security Day.

Una celebración que, más que una celebración, venía a funcionar como un recordatorio anual de los peligros que existen en la red y de la necesidad de implementar las medidas de seguridad informática necesarias para estar protegidos frente a ellos. Desde entonces, y cada 30 de noviembre, se celebra a lo largo y ancho de todo el mundo el Día de la Seguridad de la Información. Un día que las autoridades encargadas de la protección informática y digital aprovechan para promover soluciones de seguridad y alertar acerca de prácticas peligrosas.