¿En alguna ocasión te has encontrado con arranque en tu PC que se eterniza? El hardware tiene mucho que ver y los equipos que andan justos de potencia son susceptibles de padecer este tipo de problemas. Pero no sólo intervienen los componentes físicos y el software instalado también tiene parte de culpa.
En un equipo con años a su espalda no se pueden hacer milagros sin pasar por caja para ganar potencia que nos ayude que nuestro ordenador sea más rápido, pero sí que podemos llevar a cabo una serie de ajustes en la configuración de Windows que pueden acelerar algunos segundos el proceso de arranque. Vamos a repasar dos métodos para hacer que nuestro PC no demore tanto cada vez que lo iniciamos.
LEER MAS: Genbeta
