La Policía Nacional ha desmantelado en Santa Cruz de Tenerife el primer taller de España que fabricaba armas con una impresora en 3D. Su propietario, un español de 55 años que ejercía de administrador de un geriátrico en la isla, fue detenido el pasado septiembre acusado de tenencia ilícita de armas y depósito de explosivos. La operación policial se ha conocido tras levantarse el secreto de sumario, pero sigue abierta para averiguar si logró vender las armas.
El taller ilegal se encontraba en un establecimiento de Santa Cruz de Tenerife, cuyo propietario estaba siendo investigado por supuesta compraventa de armas en internet. Se trata de un español cuya afición por las armas, según cuenta la policía que declaró a los agentes de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional, comenzó “en Venezuela, donde trabajó como militar y, después, siguió en Estados Unidos, donde vivió durante diez años y frecuentaba las galerías de tiro”.
