Todos somos especialmente precavidos con las llaves de casa o las claves de las tarjetas de crédito. Jamás se las confiaríamos a un desconocido o las dejaríamos a la vista de todo el mundo. Sin embargo, nuestro nivel de alerta no siempre es el mismo cuando nos conectamos a internet o utilizamos nuestro smartphone. Sabemos que nuestra vida digital, llena de ventajas, también entraña ciertos peligros -como el phising o el robo de contraseñas y de datos- pero muchas veces nos relajamos y no actuamos en consecuencia.
Basta con aprender y comprender sencillas y prácticas recomendaciones como estas para llevar una vida digital más segura, clave para compaginar nuestra vida con la tecnología. Es, precisamente, el objetivo que persigue Banco Santander: ayudar a que sus clientes prosperen en un mundo digital.
