El segundo ciberataque al Ministerio de Trabajo en apenas tres meses ha puesto al descubierto la alta vulnerabilidad y los problemas de seguridad de una de las bases de datos de la Administración Pública de mayor sensibilidad y atractivo para los hackers, junto con las del Ministerio de Hacienda. Fuentes del departamento de Yolanda Díaz niegan que se haya producido fuga de datos o que se haya puesto en peligro documentación sensible. Sin embargo, analistas informáticos consultados por este diario dudan de ello, ya que el mero hecho de haber secuestrado varios servidores y encriptado miles de archivos ya significa «una falla de seguridad grave», al haber pasado toda esta información al control de los «hackers» atacantes.
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