En 2019, ya antes de la pandemia, la ciberdelincuencia se había convertido en el segundo delito más común en España, según el último informe del Ministerio de Interior, solo por detrás de los hurtos. Desde entonces, la tendencia no ha parado de crecer. Según un estudio de Datos101, en el último año, España ha registrado un incremento del 125% en los ciberataques, convirtiéndose así en el tercer país más atractivo para los ciberdelincuentes.
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